Me entero por un “twitter” de Luis Rull de la muerte del escritor Javier Ortiz. No le conocía personalmente, pero seguía el rastro de su trabajo. Me gusta su escritura irónica y sincera. Con esa fria ironía que le caracterizaba nos informó en su blog de su estado de salud, y ha dejado escrito su propio obituario. No se me ocurre mejor homenaje personal que recordar las referencias que hice a sus escritos desde algunos artículos de mi blog:
Y este es su último escrito de su columna diaria, “El dedo en la llaga”, en el diario Público: “Tres tristes tercios”. Descanse en paz.
























































Una lástima. No siempre coincidía con él, pero me parecía un tío legal.
Esté dónde esté (si es que está en algún sitio), que le vaya bien.
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