Un reciente debate mantenido en Facebook con alguien que dice votar a CiU y que califica a PP y PSOE como “Ppmerda o PSOEmerda” y me etiqueta como traidora a Cataluña, me ha llevado a escribir este artículo.
Estoy bastante harta de los nacionalismos excluyentes y xenófobos, ya sea desde el independentismo catalán, tanto de izquierda como de derecha, como desde el rancio españolismo de la derecha cavernaria. Las posiciones extremas se nutren para coexistir, la existencia de unos justifica a los otros. Es por ello que personas que piensan como yo, que me siento catalana y española, los desarma totalmente, aniquilando sus pretendidas verdades absolutas.
Por eso cuando un nacionalista español me dice que soy menos española por ser catalana, o cuando un independentista catalán me dice que soy una traidora a Cataluña porque también me siento española, sé que estoy en el camino correcto, el que tanto les molesta para sus aspiraciones.
PD: Mis casi 19 años residiendo en Andalucía me hacen sentir también un poco andaluza y es que en el fondo una es de donde quiere ser.












































muy bien dicho Mercé!!!
Un aplauso muy fuerte y muy largo para ti, Mercè
Me sobran todas las palabras menos una….oleeeee (un madrileño al que le gustan los catalanes y los andaluces, y los extremeños y los ….)
gracias!!
Ese tío parece salido de una novela de Eduardo Mendoza. ¿Qué dirá cuando se entere de que en León hay una peña barcelonista enorme, a la cual pertenece incluso el mismo Zapatero? A lo peor hasta le parece mal. Le has dado un buen corte, sobre todo contestándole en catalán. Seguro que no se lo esperaba.
Bueno, él se cree que es mejor catalán por ser independentista…pues vale
Te pasa como a mí por ser cristiano y de izquierdas. Los intolerantes no lo soportan. Pues nada, que les den sopa.
Es que todo lo que se salga del blanco y negro de su cortedad de miras no lo asimilan….
En las primeras elecciones libres, estaba viajando por Catalunya con unos amigos y vivimos la victoria de los partidos nacionalistas con gran alegría. Luego al llegar a mi tierra me quedé chafada al ver que el partido andalucista, que existía entonces, no había conseguido apenas nada. A mí me dejó aquello un poco alucinada.
Siempre he sentido admiración por el pueblo catalán, tanto el de sangre catalana por generaciones como el de nueva adquisición, tienen un país digno de envidiar. No todo es perfecto, por supuesto, ¿quién tiene la perfección?
Soy del Betis y del Barça y algunos me llaman de todo, pero a mí me da igual. Yo, como Alfonso, me paso los intolerantes por ahí…
A mí no me molesta en absoluto que te sientas andaluza y catalana o española o lo que quieras…sólo faltaría.
Besos, Petons.
Todas las ideas caben si se defienden desde el respeto y sin atacar a los demás. Tengo amigos independentistas muy educados y correctos, tienen derecho a pensar lo que quieran.