Con la neutralidad de la red no se juega


Vídeo de la factoria Simonfilms, de Simón Hergueta, sobre la neutralidad de la red, algo con lo que no se juega. Si se termina la neutralidad de la red desaparece Internet tal y como lo conocemos. Como dice Tim Berners-Lee al final del vídeo, “El mercado económico depende del hecho de que no puedes hacer copias del dinero. La democracia depende de la libertad de expresión. La libertad de conexión con cualquier aplicación a cualquier dispositivo es el fundamento básico de la libertad en Internet, y ahora es la base de la sociedad que hemos creado sobre Internet“:

Más sobre la neutralidad de la red en mi blog.

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Acerca de mercè

documentalista, bloguera, socialista y socrática convencida
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5 respuestas a Con la neutralidad de la red no se juega

  1. Ignacio dijo:

    Magnífica entrada Mercé, siempre he creído que internet va un poco mas allá de ser un nuevo invento. Si el hombre es intelecto, por encima del resto de las opciones, internet es algo así como “el arma definitiva”.

    Su aparición ha hecho que vivamos “dentro” de un ordenador… la interconexión es mas que masiva, es casi total. Si la imprenta o los ordenadores fueron un avance increíble, la conexión de todos con todos es casi como el final de algo buscado.

    Creo ese discurso, ya viejo, de aquellos gurús sobre las autopistas de la información… el “surfing” creo que es algo generalizado.

    La corrupción, que socaba muchas veces la democracia se puede paliar si los datos de las transacciones del estado fueran públicas… y hoy eso sería media hora de programación en internet… no se hace porque no se quiere. Al igual que la interconexión entre los juzgados… el retraso es algo voluntario y político mas que de medios o de presupuestos.

    El espacio radioeléctrico está reglado, de la misma manera que la riqueza del subsuelo, el agua de los ríos o los litorales… son patrimonio con lo que se especula. Creo que la red debería de ser algo universal y “no regulado”, salvo en lo delictivo.

    Deberíamos darnos cuenta de que no se puede “enlatar” siempre los contenidos a los medios por los que estos se difunden. El método no ha de “controlar” a lo creativo. La www es un magnífico ejemplo de “un lugar” que no es patrimonio de ningún gobierno y que por lo tanto es de todos… el espacio radioeléctrico podría ser de esta manera (prohibiendo solo ciertas bandas para asuntos públicos: policía, radio, TV, …) pero no fue así. El espacio de internet es infinito en sus “bandas”, hay tantas como direcciones uno pueda inventarse… hay que proteger el invento.

    Siempre pensé que el invento fue de científicos entre dos universidades, para poder mandarse “los papeles” entre ellos, pero el video habla de un origen militar… echaré un vistazo.

    Saludos
    PD, espero no haber “cometido” faltas de hortografía !

  2. Que pases un feiz día, Mercè! (No tiene nada que ver con la entrada, pero en algún sitio tenía que poner mi felicitación).

  3. Ignacio, por Dios, que aquí nadie es policía de la Real Academia. No es necesario cumplir puntillosamente con todas las reglas ortográficas, de acentos y puntuación para ser admitido en este selecto club de la blogosfera progresista. Lo que sucede es que algunos se pasan y quieren que el mundo dé por bueno su anarquismo lingüístico. Y además de eso pretenden dar al resto del mundo lecciones de democracia y corrección política. Tal es el caso de dos ilustres comentaristas de este medio. Uno de ellos dijo que escribía como le daba la gana, alegando como insólita justificación de sus pretensiones su pertenencia a un dignísimo colectivo gay que en España agrupa a cuatro millones de miembros. El otro dijo que escribía lo que le daba la gana, derecho que por cierto nadie le había discutido en ningún momento.

    Como puedes ver, esto es el comunismo libertario a las puertas de la R.A.L. Igual que en el agro andaluz en vísperas de la Guerra Civil. Esperemos que esta vez la cosa no llegue a tanto.

    Por lo demás, tu juicio sobre cuestiones tecnológicas de nuestro tiempo, a pesar de la noble intención con que lo planteas, resulta algo simple. Para empezar, de lo que la autora del post no tiene que ver sino indirectamente con la democratización de la red. Se trata del famoso principio de neutralidad, según el cual todos los paquetes de datos puestos en el cable han de gozar de igual prioridad a la hora de circular en Internet. No hay nadie en su sano juicio que se oponga a esto -salvo los gerentes de las grandes empresas que distribuyen video bajo pedido u otros servicios con potencial económico-. Pero también hay que tener en cuenta ciertos intereses de los operadores. Las señales no viajan libremente por el espacio, sino a través de una infraestructura que ellos mantienen.

    La ingeniería en Internet tampoco es tan fácil como supones. No es cuestión de una hora de programación HTML el que las administraciones públicas pongan a disposición de todo el mundo todos los datos de que disponen. Aparte del funcionamiento de la infraestructura de la red, que es tremendamente complejo, intervienen razones de legislación, seguridad nacional e incluso derechos básicos de la persona.

    Respecto a los orígenes militares de Internet, son ciertos pero hay que matizar. Militar solo fue el diseño original, la idea de crear, allá por los años 60, una red sin centralitas capaz de sobrevivir a la destrucción de gran parte de sus nodos de conexión. La historia es que como los militares solos no podían tuvieron que recurrir a profesores y estudiantes universitarios. Estos resolvieron los problemas, pero el resultado fue una red sin seguridad, muy útil para compartir recursos e invulnerable a la guerra atómica, pero en la que todo el mundo podía meterse sin permiso. De modo que el Pentágono agarró sus máquinas y se montó una red exclusiva basada en un concepto técnico muy similar, a la que llamaron Milnet.

    La cuestión de si Internet es una red militar o civil carece por tanto de sentido. Es ambas cosas. Y en nuestro tiempo, mucho más aun. La idea básica que me gustaría transmitir se resume en una palabra: complejidad. Todo juicio simplista sobre la red de redes carece de sentido. Y algo más importante: he visto en ese video a mucha gente hablando de sus derechos, pero a casi nadie hablando de obligaciones. Este es uno de los grandes defectos de la democracia moderna, y en definitiva lo que hace de ella un sistema político inviable y a la larga habrá de traer su ruina: el desequilibrio entre la reivindicación de derechos y el reconocimiento de las obligaciones.

    El derecho es a ser libres, expresar opiniones y que los bits circulen sin obstáculos. La obligación consiste en asumir responsabilidades, trabajar y saber más. Pero de esto nadie quiere saber. Porque no vende, porque no da votos, y porque si el video de ese paisano hablara del tema no lo iba a ver ni su padre.

  4. P.D.: ¿Es el cumpleaños de Mercè?

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