Vicenç Navarro contesta a Joaquín Leguina


El profesor Vicenç Navarro ha escrito el artículo: “La Guerra Civil, la dictadura y Joaquín Leguina” donde, con su acostumbrada lucidez, responde los argumentos que defiende el ex diputado y primer presidente de la Comunidad de Madrid en su reciente escrito: “Palabras y puños“, donde califica la Ley de Memoria Histórica como “proyecto propagandístico” y “movimiento revisionista” (para mí revisionismo es lo que practica la Real Academia de la Historia con el dinero de las arcas públicas). Recomiendo la lectura de los dos artículos y os dejo algunos fragmentos del de Vicenç Navarro, toda una lección del maestro:

Joaquín Leguina es un autor que se considera a sí mismo como un hombre de izquierdas, al que le encanta ser el ‘enfant terrible’ provocando a amplios sectores de las izquierdas, lo cual explica las grandes cajas de resonancia que tiene a su disposición. En su artículo “Palabras y puños” publicado en la revista El Siglo (18/04/2011), critica a la Ley de la Memoria Histórica, al Juez Garzón y a los familiares de los desaparecidos (a los que se refiere como “un puñado de parientes de víctimas (no todos)”) por “querer vencer una batalla que perdieron en los frentes de la Guerra Civil”.

Su capacidad provocadora radica más en la utilización de tales insultos –explícitos en una larga retahíla de sarcasmos, anotaciones ofensivas y mera mala leche- que en su argumentación, que es simplista y predecible, difícil de distinguir de lo que ha estado reproduciendo la derecha en este país desde que hay democracia. La única diferencia entre lo que Leguina dice y lo que la derecha ha estado diciendo es que las responsabilidades primeras y más graves de lo ocurrido durante la Guerra Civil la tienen aquellos que se levantaron en contra del régimen republicano.

En esta interpretación de la Guerra Civil, los únicos que se salvan son lo que llama la Tercera España, aquellos españoles –por lo visto una minoría- que creían en los valores democráticos. Según tal tesis, los partidos políticos, sindicatos y movimientos sociales que defendían la República y luchaban por su reestablecimiento, estaban, en realidad, luchando también para establecer una dictadura. Tal aseveración reproduce la visión que en las últimas décadas han promovido las derechas en España. En realidad, algunos apologistas de la dictadura han defendido el golpe fascista considerándolo como necesario para parar el comunismo. Leguina no sostiene tal tesis, pero niega que los que lucharon para defender la República lo hicieran para recuperar la democracia.

Ni que decir tiene que durante la Guerra Civil los republicanos cometieron excesos que deben denunciarse. Pero la superioridad moral del lado republicano –que en su mayoría luchó para reestablecer la democracia- era intrínsicamente mucho mayor que la del lado golpista que interrumpió aquel proceso democrático. Señalar que casi nadie luchaba por la democracia entre los que deseaban la recuperación de la República es una observación frívola, claramente propagandística, injusta y errónea, poniendo en el mismo saco ético a los que llama los dos bandos del conflicto. Tal equivalencia llega al absurdo de considerar –como hace Leguina- el fascismo y el comunismo como equivalentes en la historia de aquel conflicto.

Por otra parte, lo que Joaquín Leguina y su punto de referencia, Santos Juliá, parecen desconocer es que los que controlan el pasado controlarán el futuro (hagan el control como lo hagan). ¿Cómo explican la enorme resistencia que las derechas en España tienen a que se conozca el pasado y se recupere la memoria histórica de los vencidos? ¿Y cómo explican el silencio mediático sobre aquel pasado que continúa incluso hoy en España? Documentales como Els nens perduts del franquisme (“Los niños perdidos del franquismo”) que muestran el nivel de crueldad y represión sistemática que se dio en el lado golpista, con la participación de la Iglesia, no se han mostrado todavía en ninguna comunidad autonómica controlada por el PP. Y la primera vez que se presentó fuera de Catalunya en Televisión Española fue en Andalucia, a la una de la madrugada, casi treinta años después de establecerse la democracia.

Por otra parte dejar las cosas tal como están, delegando la recolección de datos a la “objetividad” de los historiadores como propone Leguina, es (además de no corregir la memoria histórica dominante) una idealización de la histografía, fácilmente cuestionable. Los historiadores son seres humanos y como tales, tienen su propia ideología. De ahí que haya tantas historias como historiadores.

Utilizar términos vejatorios para definir este intento de recuperación –como hace Leguina- es ofensivo para todas las víctimas de aquel proceso, la mayoría de las cuales pertenecen al lado republicano, cuya mayoría lucho para recuperar la democracia, incluyendo “los comisarios” a los cuales Santos Juliá se refiere. Que tal obviedad continúe cuestionándose tal como hace Joaquín Leguina y miles como él, habla muchísimo de lo enormemente inmodélica que fue la Transición y lo muy incompleta que fue la democracia que tal Transición estableció.

De “La Guerra Civil, la dictadura y Joaquín Leguina

Más sobre Vicenç Navarro en mi blog.

Documental “Els nens perduts del franquisme“, de Montse Armengou y Ricard Belis:

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Acerca de mercè

documentalista, bloguera, socialista y socrática convencida
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14 respuestas a Vicenç Navarro contesta a Joaquín Leguina

  1. Mercè: antes de entrar a comentar nada sobre este tema sería conveniente que explicases qué es lo que quieres aportar tú al debate histórico español. ¿Un llamamiento al esfuerzo desinteresado y sereno por esclarecer los hechos del pasado, contando todo lo que hay de contar de unos y de otros, o una reafirmación de tesis ideológicas promocionadas por el gobierno con fines de estrategia política? Antes de responder me gustaría estar seguro de si entiendes la diferencia entre ambas cosas.

    Joaquín Leguina ya ha respondido a la pregunta con su artículo. El Profesor Navarro también lo ha hecho con el suyo. A ver si vemos aquí no solamente las piedras, sino las manos de las que salen volando.
    😦

    • mercè dijo:

      Mi intención está clara (pensaba que eras más listo). Poner en evidencia lo que argumenta Leguina con la respuesta de Vicenç Navarro. Así de simple. Si tienes algo que aportar al respecto puedes hacerlo, en lugar de cuestionar constantemente mi libre albedrío para publicar lo que me venga en gana en mi blog personal.

  2. No cuestiono tu libre albedrío. Simplemente lamento que después de todo lo que ha pasado y a la vista de que el Zapaterismo se hunde, aun haya gente empeñada en mantener a flote sus montajes propagandísticos. Es como la orquesta del Titanic. Much@s haríais bien en alejaros a nado mientras podáis. Porque querida Mercè, por mucho entusiasmo que pongáis dudo que esto tenga remedio. El socialismo se va a pique en España. Si piensas que en la nación no puede pasar lo mismo que en Jerez, espera y verás.

    En segundo lugar debo protestar por la comparación que se hace entre las figuras de Joaquín Leguina y el Prof. Vicenç Navarro en ventaja de este último cuando lo más justo sería hacerla a favor del primero. Leguina es una figura política destacadísima de la Transición: economista, funcionario de carrera, político e intelectual. El Prof. Navarro, tan solo un intelectual de izquierdas de tercera fila que se ha hecho un curriculum de diseño de luchador antifranquista que ni él mismo se cree. Una vez compré un libro suyo, me costó 18 euros y todavía lo lamento, porque fue la peor inversión de mi vida. Con ese dinero -parafraseando a Groucho Marx- podía haberme comprado dos kilos de pistachos.

    Poniéndonos serios, Navarro no tiene razón. La razón la tiene Leguina. Es necesario tirar la Guerra Civil al cubo de la basura de la Historia, pues es para lo único que sirve, y una vez allí que se las entiendan con ella los historiadores. Ya estamos hartos de tanto mito republicano y de tanta monserga de izquierdas. Hay que contar lo bueno y lo malo de unos y otros, de los dos bandos. Si unos y otros cometieron crímenes, hay que contarlo. Con pelos y señales, sin justificar ni racionalizar nada. Eso es lo que yo sostengo y lo hago sin matices de ningún tipo. Ha de llegar a conocerse la verdad, no versiones falsamente didácticas que sirvan a los fines del gobierno.

    Navarro critica a Leguina por alabar a la Tercera Vía, y eso demuestra lo poco que el primero conoce de la historia reciente de España. Porque es del todo cierto que los políticos de la Tercera Vía fueron los únicos demócratas de su tiempo. Causa risa leer eso de que los partidos de izquierda -sin duda Navarro se refiere al Frente Popular- luchaban por la democracia. No es cierto. Por lo que luchaban no era por establecer en España un sistema como el que ahora tenemos, sino un gobierno revolucionario como el de la URSS. Nunca he visto un escrito con tantas incorrecciones -por no llamarlas mentiras- como el que figura aquí transcrito del Prof. Navarro. Y nunca he visto un artículo tan juicioso y tan de sentido comun como el de Joaquín Leguina al que has tenido el acierto de enlazar en tu blog.

    Esta es mi opinión y ya me callo y no digo nada más, salvo insistir en mi profundo desacuerdo con las tesis del post.

    • mercè dijo:

      En primer lugar gracias por comentar sobre el artículo y por supuesto respeto que te decantes por Leguina, algo que no me sorprende. Dicho esto algunas puntualizaciones:

      Gracias por preocuparte por mi ideología, pero yo sigo siendo socialista, no me cambio de chaqueta porque soplen vientos adversos, y lejos de lamentarme me siento más motivada por el trabajo que tenemos por delante, que no es poco. Hay que saber perder, reconocer errores y seguir adelante.

      Como suele ser tu costumbre descalificas, en este caso llamando a Navarro “intelectual de izquierdas de tercera fila que se ha hecho un curriculum de diseño de luchador antifranquista que ni él mismo se cree”. Navarro tuvo que exiliarse de España por el franquismo y es una voz autorizada y reconocida en este tema.
      Por otro lado la Ley de Memoria Histórica es de justicia con las víctimas del franquismo que la “modélica transición” dejó sin voz. No se trata de revancha sino de curar heridas que todavía están abiertas. Si Leguina quiere descalificarla y de paso también al juez Garzón y a las víctimas está en su derecho pero creo que da muestras una vez más de ser un político populista y provocador.

  3. Juan Simple dijo:

    Hablando de otra cosa, hoy estarás contenta ya que la trama Gurtel y Pelayo ha quedado en nada. El juez concluye que “no aparecen indicios suficientes para imputar delitos” a la futura alcaldesa de Jerez, según publica Diario de Jerez.
    Pilar Sanchez y vosotros vendeís el conejo antes de cazarlo.

  4. Para ori la voz de las víctimas no es necesaria ninguna ley. Basta con dejar hacer a los historiadores. Lo que sucede es que a los socialistas les encanta intervenirlo todo, meterse en la vida del ciudadano y gastar dinero a espuertas. Son estas las cosas que tendrían que cambiar en vez de continuar insistiendo en lo mismo.

    En cuanto al Profesor Navarro, es cierto lo que digo. Si se hubiera “exiliado” en 1940, aun tendría sentido eso de hacerse pasar por luchador antifranquista. Pero lo hizo en los sesenta, cuando de España no solamente ya no se iba nadie, sino que además comenzaban a regresar republicanos exiliados. Y además Navarro tenía 22 años. Ya me dirás tú si con esa edad uno podía ser ya lo suficientemente peligroso para el régimen como para verse forzado al exilio. Si se marchó de España probablemente fue porque quería estudiar en el extranjero y no por razones políticas.

    Ay, la política, la política… Ese es el opio del pueblo. Pareciera que con la crisis de fe de los últimos decenios la reverencia que el pueblo español tenía antes por la religión se ha transferido a las ideologías políticas. Todo lo entendemos en clave ideológica. Lo único que cuenta es la política. La política es como el fútbol. Zapatero esto, Rajoy lo otro, que si Partido Socialista, que si Partido Popular, etc. Lo que no es política no nos interesa, lo que no es política no existe…

    Mercè, acéptame un consejo. No es necesario cambiar de chaqueta. Basta dejarla colgada en el perchero algún tiempo. Unas vacaciones ideológicas no te vendrían mal. Yo creo, y esto lo digo sin ninguna intención de picar en mi línea habitual, que deberías considerar la idea de dejar la política y convertirte en una ciudadana enteramente particular. El mundo es grande y la red lo es todavía más. Hay muchas cosas que se pueden hacer aparte de trabajar como fotógrafa oficial del PSOE de Jerez.

    • mercè dijo:

      Claro, dejemos hablar a los mismos historiadores que han hecho el diccionario bibliográfico de la Real Academia de la Historia y digamos que la dictadura fue un periodo ejemplar donde las libertades civiles alcanzaron sus más altas cotas…. ¡Por favor!

      No soy fotógrafa oficial de nadie y hago las fotos que quiero y porque quiero y me gusta.

      • Vamos, Mercè: la Real Academia de la Historia está ahí para hacer un trabajo de investigación con criterios propios, que podrá gustar o no gustar. Pero no para seguir directrices ideológicas. Además es cierto que el gobierno de Negrín fue dictatorial. Supongo que no habrás oído hablar de Andreu Nin.

        De todos modos es terrible toda esta hipocresía de los socialistas que aprovecha cualquier motivo para hacer agitación. Durante setenta años han estado ignorando a Juan Negrín, que a pesar de sus defectos fue figura destacada de la historia de España y además militante del PSOE. ¿Y ahora van y se acuerdan de él? Es de vergüenza, hombre.

        • mercè dijo:

          No te confundas, la Real Academia sigue unas directrices ideológicas claras: la del revisionismo
          Y claro que conozco a Nin pero dudo de que tú estuvieras allí para conocer los hechos tal como se produjeron.
          Y en cuanto a Negrín tuvo su papel destacado en el socialismo español y siempre ha sido reconocido

        • Pero no por el PSOE.

  5. rosan dijo:

    A Negrin fue expulsado por Indalecio Prieto en 1.946. rozan

  6. juan ruiz perez dijo:

    Vamos a ver, tengo 40 años y no conocí el franquismo, lo que no significa que no sepa lo que ocurrió en España, pero creo que la ley de memoria histórica es un producto del soe para el enfrentamiento. Memoria histórica tiene todos los que vivieron esos momentos, y digo todos tanto nacionales como republicanos, lo que pasa que aquí en España se ha utilizado como arma política. El gobierno de zapatero ha sido el único en volver a poner muertos sobre la mesa, acaso garzon ha sido retirado injustamente? no ha traspasado una linea marcada en la transición? si ni siquiera felipe gonzalez utilizó estar arguzias.
    El soe de españa pasa por unos de sus peores momentos y todavia nos queda alguna maniobra rara de rubalcaba.

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